sábado, 4 de marzo de 2017

LA CONGREGACIÓN. ¿QUE CARACTERÍSTICAS DEBE POSEER?

Una congregación es un grupo de personas que constituyen un equipo que persigue objetivos comunes de llegar a las almas que buscan a Dios y el pastor es su líder, pero hay muchas fallas en las religiones protestantes actualmente, ya que poseen un modelo vaticano o mejor dicho un modelo egipcio. En fin, la pregunta que nos hacemos es como debería ser una congregación. A continuación, presentó algunas características de una deseada congregación por Elohim, a las que ustedes analizarán con la debida reflexión:

• Una congregación debería ser un grupo de personas de cantidad limitada y manejable para su líder, el pastor, donde una parte de ellos manejen las funciones en la administración de las reuniones, rotando su participación (Mateo 18:20).

• Todos los congregantes deben ser educados en la Palabra de Elohim para participar y multiplicarse en otras congregaciones, sin dogmas ni paradigmas religiosos. En el ministerio no debe haber “protagonismos” (2 Timoteo 3:16).

• El servicio debe ser sin “fines de lucro” ya que el ministerio no es un empleo ni tampoco un cargo de una organización gubernamental ni empresarial. El ministerio es una cosa y los negocios son otra (Mateo 21:13).

• El sitio de reunión debe ser una casa común sin tanto adorno o arte religioso. Solo sus sillas y el necesario mobiliario para el estudio de la Palabra de Elohim (Mateo 26:18).

• Los ingresos necesarios para la administración de las reuniones relacionados con la casa de reunión debe ser por voluntad propia de cada miembro como una ofrenda, cuya cantidad es determinada por cada miembro o se fija un monto en el cual, deben estar todos de acuerdo (1 Corintios 16:2).

• La ofrenda no debe ser un instrumento ciego porque el pueblo de Elohim no es “ni ignorante ni ciego” por lo cual, todos deben tener contraloría sobre el uso de los recursos (2 Corintios 8:20-21).

• Los actos allí celebrados deben tener la guía de la Palabra de Dios, el acto profético de purificación (inmersión del nuevo miembro por voluntad propia en mira a la decisión de pertenecer al pueblo de Elohim) y el acto profético de la cena del Mesías en el tiempo del Pesaj (marzo-abril).

• Las oraciones deben realizarse en la reunión o en la casa, individual o colectivamente pero en lo secreto. Las oraciones deben tener un motivo sincero sin tanto rezo, ni gritos ni repeticiones, las oraciones deben ser objetivas primero dando gracias antes de pedir y en el nombre del Rey de reyes y Señor de señores, Yesua, El Mesías (Mateo 6:6-8).

• El ministerio de la congregación no está sólo en la casa de las reuniones, se encuentra afuera, en los hospitales, en la cárcel, en los sepelios, en las escuelas, en aquellas casas del vecindario y lugares donde hay quebrantados y necesitados, que deben saber que lo espiritual va primero que lo terrenal. Si necesitan comida pues necesitan también edificarse y conocer la Palabra de Dios, orando junto con ellos y ayudándoles con la ofrenda de los miembros, quienes son los ministros (Mateo 25:35-36).

• El ministerio o servicio no debe ser de comodidad, no es andar sentado, ni dedicación de un simple día o unas horas. No es andar de lujo y cómodo sino más bien ser esforzado (2 Corintios 6:4).

• La vestimenta de todos debe ser adecuada dentro del marco del respeto, presentable pero pudorosa. Todos en la congregación son humanos, poseen hormonas y emociones, por lo cual, debe existir un orden (1 Timoteo 2:9).

• Si se va a cantar que se haga con los instrumentos que haya y si algunos quieren ofrendar para ello pues está bien, solo que los cantos o los bailes deben tener un motivo y no por religión. Si alguno fue sanado en la semana o en el intervalo de tiempo pues bailen y canten, si alguna familia fue restaurada después de afrontar una crisis o problemas, pues bailen y canten. Que Elohim vea que su gozo es sincero y no hipócrita (Lucas 19:37/Hechos 3:8-9).

• Cuando se vaya a cantar o tocar música pues no suban tanto el volumen al sonido, todo debe hacerse en el marco del respeto hacia tu prójimo, el vecindario (1 Corintios 14:40).

• Para el funcionamiento de la congregación no se necesita inmiscuir la política o el gobierno, ya que si se hacen las cosas en el marco del respeto y la prudencia frente al vecindario y si se portan bien con las autoridades pues no tendrán problemas (Mateo 19:18/Romanos 13:1).

• A la gente que sean o no del vecindario, no se les debe hacer condenación ni señalamientos por disensión religiosa, ya que la membresía en la congregación no debe ser por obligación alguna, sino por amor y voluntad propia, hay que recordar que hubo días en que los congregantes fueron como ellos en el pasado (Lucas 6:41).

• Hay que entender como premisa para la inclusión de personas en una congregación que cada quien es responsable y dueño de sus actos, sólo Dios juzgará y más nadie. Un ministro debe informar a la gente, ya que el evangelio es noticia, si la gente escucha o no escucha, el asunto o problema es de ellos, no del ministro (Mateo 16:27).

Todo esto se recomienda y exhorta para quien cree que es lo correcto de parte de Dios, ya que hoy en día tenemos los modelos que describen las cartas proféticas de las iglesias del Apocalipsis. ¿Qué es lo que vemos hoy en día?

Vemos congregaciones tipo mitin político así como político es el Vaticano, como político era Roma y Egipto, una multitud que no tiene que ver nada con la multitud del Apocalipsis ni con la del Monte de los Olivos, ya que esa multitud va a ir a adorar el protagonismo de un hombre en el escenario, de esos hombres que visten de traje fino, que se la pasan en hoteles y carros de lujo, pero para nada van a hospitales ni cárceles. Este tipo de congregaciones es inmanejable y solo sirve para multiplicar la fama o los fondos financieros.

También vemos congregaciones en donde ya algunas han perdido la vergüenza hasta el punto de exigir cantidades de dinero fijas, y condenar a la gente como si ese derecho se los dio Dios a ellos. Les repugna la ofrenda porque quieren suculentas cantidades de dinero hasta el punto que son selectivos con la gente que poseen, esas a las que los pastores les gustan para poderles quitar más, pastores que detestan el trabajo y les gusta la comodidad, por eso hoy en día muchas congregaciones se han convertido en un “club”, este es el modelo masónico.

Congregaciones que por tener este modelo masónico, vaticano y egipcio tienen unos rituales que nada tienen que ver con la Palabra de Dios y poseen estructuras grandes de madera lujosa, concreto y hasta de cristal, todo bajo la comodidad de un gran teatro. Por eso cuando veo un auditorio pomposo me parece más un teatro que un sitio de reuniones, ya que parece que actuaran o fingieran como si fuera un escenario donde se encuentran.

Congregaciones donde gritan, se tiran al suelo y se revuelcan como poseídos. Hacen oraciones como rezos, repeticiones innecesarias, actos fariseos, hacen actos extraños y estrambóticos como usar una manguera y dispersar agua a la gente, tirar todo el dinero al suelo y pisarlo, patear a la gente, entre tantas cosas infames usando el nombre de Jesucristo.

Congregaciones que hacen demasiado ruido en las calles pisoteando al vecindario cuando ellos no han llegado a acuerdos en el sector, haciendo actos imprudentes que dejan en asombro a la gente cercana y creando dudas de un reino de Dios en orden.

Congregaciones que por haber tanta gente que asiste y hasta pagan, pues le permiten vestimenta inadecuada como si los jóvenes fueran a la congregación con la única razón de seducir y tener pareja, sin hacerlo con el amor de edificarse en la palabra de Elohim.

Pienso que si continuo describiendo los casos que se observan en el mundo entero y los reclamos que la gente me ha contado entre lo que han visto pues no me alcanzarían las líneas para escribir.

Por todo esto amigos, reflexionemos y pongámonos en lugar del Padre que espera orden y obediencia que son muestras de amor y justicia para su adoración. El propósito de esta publicación no es amonestar o señalar a nadie, sino el de llamar a cambiar, crear un modelo congregacional como el Padre espera, teniendo a Jesús El Mesías en el corazón.

Para serles franco y claro ya es conforme a cada quien como lo tome, pero si se dijese Yesua (Yahshua) en vez de Jesús fuese mejor, porque Satanás corre con el nombre original del Rey de reyes y Señor de señores. Bendiciones a todos.

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