sábado, 1 de octubre de 2011

LA IGLESIA DE SARDIS. ¿PORQUÉ ALGUNOS CREYENTES ESTÁN DORMIDOS O MÁS BIEN MUERTOS?

Iniciaremos conforme a la poderosa Palabra de Dios en el libro de Apocalipsis 3, 1-6, la cual está escrito: “Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: el que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del Libro de la Vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”

Las siete estrellas son los siete ángeles mensajeros, cada uno para las respectivas siete iglesias. Los siete espíritus de Dios es el Espíritu Santo de Dios, la plenitud espiritual de Dios, cuando dice “oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” porque Dios es Espíritu y Verdad.

El creyente Sardis es aquel, que según la parábola de los talentos, Mt. 25, 14-30, no cumple con la obra de Dios y tanto su fe por sus obras es muerta, por eso se considera como la iglesia muerta o el creyente muerto. Existen muchas congregaciones llenas de creyentes Sardis hoy en día. No hacen nada para evangelizar para Cristo y no predican sobre el amor sino predican religión y hacen lo que el hombre les diga y no la Palabra, ya que dejan que el hombre los manipule doctrinalmente. No han leído en la Palabra de Dios que la mies es mucha y los obreros son pocos. Estos creyentes son los que viven diciendo soy salvo porque creo en Cristo pero no son hombres de fe, no profesan el amor, critican demasiado, dudan de la Palabra y varias veces le echan la culpa a Dios como el que quita o el que pone pruebas. ¿Cuándo será el día en que habrán obreros que dejen de ser creyentes Sardis, que trabajarán en la obra, que no sean perezosos en el ministerio, que salgan de las bancas de las congregaciones y no estén siguiendo ciegamente a los falsos líderes que les gusta tener guardaespaldas y que tienen la vanidad de la alfombra roja?

Fíjense que en el fragmento de la Palabra de Dios para Sardis dice: “Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo”, lo que indica que el creyente Sardis es preparado, conocedor de la Palabra, sabe su misión y algunos están consciente de su situación, pero lamentablemente no hacen lo correcto ante Dios y no dejan que el Espíritu les guíe, ya que se sujetan al hombre que no les permite cumplir con lo que Dios les ha establecido, estos falsos líderes buscan opacar a los creyentes Sardis, el ministerio que les ha encomendado y los invita a ser bulto en su congregación. Parece ser que para este tipo de creyentes, formar una congregación es algo más político que de servicio a Cristo. Por esto el señor los exhorta: sed vigilantes, no estén dormidos o mejor dicho muertos, si en verdad permanecéis en el nombre del quien vive, Cristo, Yahshua Ha Mashiaj, para que no los engañe el hombre y no se conviertan en bulto para la multitud del templo, y si dentro de unos años los ordenen como hacen los curas, sea a diacono, obispo rector o anciano, ya que no se debe ser pastor ni mucho menos otro ministerio porque de lo contrario, el falso líder piensa que es un golpe de estado porque le va a quitar el puesto. Esto es una realidad triste pero es así y hay que combatir contra lo que opera en la congregación y sus líderes (trono, morada o profundidades de Satanás).

Cabe destacar que hay creyentes entre los creyentes Sardis que si hacen la obra y que no se dejan llevar por el hombre así los llamen rebeldes, practican el evangelio del amor y los dejan sentados en una banca. Por esta situación. Estos son creyentes Esmirna y Filadelfia que se encuentran formando parte de estas congregaciones y soportan muchas cosas, observando vicios y callándolos con la premisa de que todo los secretos quedan detrás del púlpito. Por esto dice en el fragmento del Apocalipsis para Sardis: “pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas”.

Por esto hermanos, no seamos creyentes Sardis, prediquen la palabra que Dios les revela, estando en comunión secreta con Dios, investigando, estudiando y preparándose para la obra. Dios necesita obreros, no ministrones, ni secretarios ni guardaespaldas. No se dejen marear por religión ni por palabras disfrazadas. No se entumezcan por la figura del pastor estrella que se presenta como un papa evangélico. No dejen que los engañen y sigan el único camino que te lleva al Padre que está presente en cada sacerdote y cada templo, es decir, cada uno de nosotros. Bendiciones para ustedes en el nombre de Yahshua Ha Mashiaj.

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